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Carrizosa pertenece a la comarca del Alto Guadiana Mancha, La Mancha del Quijote, tierra de contrastes, espacios naturales únicos y patrimonio cultural de gran valor.
La comarca Alto Guadiana Mancha, en el noreste de la provincia de Ciudad Real, está conformada en torno a un eje imaginario que tiene por extremos las dos zonas húmedas más singulares de Castilla-La Mancha: el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.
A su riqueza natural se une la historia y la cultura de sus quince municipios, que despiertan las vivencias descritas por Cervantes en su universal e inmortalizada obra del Quijote, constituyendo una opción sólida y atractiva para el viajero más exigente.

Carrizosa se encuentra muy próxima a el Parque Natural de Las Lagunas de Ruidera que se consideran uno de los espacios naturales húmedos más interesantes y bellos de la Península. Se caracteriza por las caídas de agua que engarzan unas lagunas con otras. Consta de un total de quince lagunas unidas entre sí por arroyos, torrentes, cascadas o emisarios subterráneos. Las lagunas son el drenaje natural del Acuífero 24, ubicado bajo buena parte del Campo de Montiel. La superficie de las lagunas no es grande, salvo alguna excepción (lagunas San Pedra, Colgada y del Rey). Su profundidad es variable en función de la climatología. Las más altas pueden secarse durante el estío.El rosario de lagunas que componen el conjunto se encuadra en un tramo angosto del Alto Valle del Guadiana y se forma a consecuencia de dos factores: la impermeabilidad de las arcillas que afloran en este punto del fondo del valle impidiendo la continuidad de la circulación subterránea, y la presencia de barreras naturales tobáceas o travertínicas, formadas por la precipitación de los carbonatos disueltos en las aguas del río y por elementos vegetales.

Fotografías cedidas por Jesús Montarroso Martín

También esta próximo a Villanueva de los Infantes, en los Campos de Montiel, se nos muestra majestuosa y soberbia como una villa repleta de tesoros arquitectónicos que envuelven nuestra mirada de pasado entre sus piedras legendarias. La vida gira en esta ciudad alrededor del conjunto monumental de la Plaza Mayor de principios del siglo XVII. El sur de la plaza está compuesto por balaustradas de madera sustentadas por zapatas. Los otros dos lados lo conforman arquerías de medio punto y en el norte, el conjunto religioso, es el  broche arquitectónico de extremada belleza compuesto por la iglesia de San Andrés y la Casa Rectoral.

La ciudad sigue mostrándonos sus innumerables rincones y sus señas de identidad cautivadoras, como en la calle del General Pérez Ballesteros, la calle señorial probablemente única en otros tiempos. En las construcciones civiles destaca El Hospital se Santiago, del siglo XVII y origen medieval, la bellísima Alhóndiga que nos invita a su precioso patio o la Casa del Arco, de singular belleza, con una portada que no nos dejará indiferentes en ninguno de sus detalles. La Casa de los Estudios, la casa- palacio del Marqués de Entrambasaguas, el Tribunal de la Inquisición, la Plaza de San Juan o la calle Cervantes, son entre otros muchos lugares inexcusables de nuestro paseo.

Múltiples edificios de culto religioso vienen a conformar la estampa, como la ermita del Cristo de la Familia, la iglesia de la Trinidad y otros muchos, entre los que destaca el Convento de Santo Domingo por ser el lugar donde murió Quevedo y conservar su celda en el interior.

Fuente: turismo.infomancha.com y turismocastillalamancha.es

Fotografías cedidas por Jesús Montarroso Martín

Documental «Carrizosa, un lugar de la Mancha» 1978

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